jueves, 27 de junio de 2013

El Pinsapar de Grazalema



"... rodeando el reborde de la montaña, 
el paisaje cambia repentinamente. 
En lugar de troncos de ramas taladas 
se ve el oscuro follaje del pinsapo, 
un rey del bosque cuyo porte majestuoso 
se ofrece a la vista como algo desacostumbrado."
Abel Chapman (1910).


Hace millones de años, en la era terciaria, los abetos abundaban en toda Europa y norte de Africa. La regresión de los hielos y el frío hace unos 20.000 años y el comienzo de la época postglaciar, los fue  relegando y aislando en zonas mas altas y frías.  Algunos de ellos encontraron refugio en zonas frescas de montañas, orientadas al norte y con gran cantidad de lluvias. Con el paso de miles de años, estos supervivientes fueron especializándose y adapatándose al medio, convirtiéndose en una especie distinta al restos de sus congéneres de otras latitudes.

El pinsapo (Abies Pinsapo) es una especie arbórea, de la familia de las Pináceas, emparentada con los abetos y del que solo quedan en España tres núcleos principales en las sierras altas del extremo occidental de la Cordillera Bética: Sierra del Pinar (Grazalema), Sierra de las Nieves (Ronda, Tolox, Yunquera, Parauta y el Burgo) y Sierra Bermeja o de los Reales (Genalguacil, Estepona, Casares y Jubrique). En el norte de marruecos, en la cadena caliza de Yebala, se encuentra la variedad marocana y la tazaotana, aunque algunos autores consideran estas variedades como especies diferentes.

El Pinsapar de Grazalema forma una masa compacta de 400 hectáreas en la cara norte de la Sierra del Pinar, a la que se le suman otras 100 hectáreas de manchas menores o bosquetes en Monte Prieto, Cerro Montón, Zafalgar y de los Pinos (esta última de repoblación).

Aunque el naturalista español, Simón de Rojas Clemente y Rubio, ya en 1810 tuviera evidencia de su existencia (los pliegos se perdieron), fue el botánico suizo Edmon Boissier el que, en 1837, en su primer viaje a Andalucía (aunque nunca visitó Grazalema), lo identificó y describió como una nueva especie para la ciencia.

El Pinsapar de Grazalema


En la década de los 30 el pinsapar presentaba un lamentable aspecto debido a las talas, incendios y pastoreo intensivo de cabras. En 1972 se compró el monte del pinar por parte del ICONA, regulando así las actividades ganaderas y cinegéticas. En 1977 el Comité MaB (hombre y biosfera) de la UNESCO declaró al pinsapar de Grazalema y su entorno como “Reserva de la Biosfera”. El 13 de febrero de 1985, la Junta de Andalucía creó el Parque Natural de la Sierra de Grazalema, en el cual el pinsapar ocupa el área de Reserva. Todo ello ha contribuido a la regeneración del pinsapar.

Todas estas actuaciones para la conservación de los pinsapares ha culminado recientemente con la aprobación, por acuerdo del Consejo de Gobierno de Andalucía de 18 de enero de 2011, del Plan de recuperación del pinsapo. (B.O.J.A. nº 25, 5-2-11).

*******************

El sendero transcurre por la cara norte de la Sierra del Pinar, donde se dan unas condiciones climáticas especiales que posibilitan el desarrollo de uno de los escasos bosques de pinsapos del mundo. Crecen entre 1000 y 1800 metros de altura, llegan a medir hasta 30 metros y viven hasta 400 años.

CARACTERÍSTICAS
FechaMayo 2013
ZonaParque Natural Sierra de Grazalema (Cádiz)
Cerca deGrazalema, Benamahoma (Cádiz)
Distancia 11,6 Km
Tiempo 5 horas (con paradas incluidas)
TrazadoLineal
ComienzoCarretera CA-9104 (antigua CA-531) de Grazalema al Puerto de las Palomas
FinalizaEn Benamahoma
DificultadMedia
DesnivelesAltura mínima: 450 m.   -  Altura máxima: 1300 m.
PermisoEs necesario solicitar permiso en el centro de visitantes El Bosque. Del 15 de junio al 15 de octubre no se dan permisos por riesgo de incendio forestal.


El sendero comienza en el lugar conocido Las Canteras o Los Areneros, a 2 km de Grazalema, en la carretera que sube al Puerto de las Palomas. Allí un agente de la de la Consejería de Medio Ambiente nos pedirá que le mostremos el permiso para poder realizar  el recorrido.






El primer tramo transcurre en continuo ascenso por la vertiente SW de la Sierra de las Cumbres, por un pinar de repoblación de Pinus Pinaster (pino resinero).  Veremos algunas indicaciones del sendero PR-A-347 (Pinsapar).



Restos de una calzada empedrada, que coincide con al antiguo "Camino de los Pinsapos", usado antiguamente para las comunicaciones entre Grazalema y las huertas de Benamahoma. Frecuentemente era utilizado para transportar la leña, el carbón y el hielo extraído de los pozos, a lomo de mulas y burros.

El primer tramo de nuestro recorrido desde Grazalema hasta al Puerto del Pinar aparece en los mapas antiguos como "camino del pinar". Luego bajaba hacia Benamahoma por el "carril de la nieve". Hago mención al nombre de estos para recuperarlos del olvido, ya que solo aparecen en los mapas de principios del siglo pasado.




Vamos ganando altura y teniendo mejores vistas. Abajo vemos Grazalema y el embalse del Fresnillo.





Y llegamos al Puerto de las Cumbres (1.250 mts). Detrás, por encima del mar de nubes, asoman el Cerro del Pilar y Cornicabra.





Al oeste, en lontanaza y en el centro de la imagen se ve la silueta del Torrecilla, en la Sierra de las Nieves.





Al sur la Sierra del Endrinal y Peñón Grande.





De izquierda a derecha Reloj, Simancón, Corona de los Yedrales y Navazuelos.





Pero antes de continuar nuestro camino subo algunos metros en dirección contraria hasta el primer cerro para obtener una buena panorámica. En el centro tenemos el extremo occidental de la Sierra del Pinar, destacando la forma piramidal del San Cristobal. A La izquierda queda la Sierra del Endrinal y a la derecha la Sierra de Zafalgar. Donde acaba el pinar de repoblación está el Puerto de las Cumbres, por donde hemos llegado.





Tiramos de zoom hacia el sur y vemos mas cercano el Peñón Grande de Grazalema (1.309 m.) y detrás algunas de las cumbres de la Sierra del Endrinal: Reloj (1.535 m.), Simancón (1.569 m.), Corona de los Yedrales (1.483 m.) y Navazuelo (1.453 m.).









Al este el pico San Cristobal y Torreón, en la Sierra del Pinar. Al NW la Sierra de Zafalgar.





En primer plano el pico San Cristóbal (1.556 mts.) y detrás mas lejano el Torreón (1.648 mts.), la máxima altura de la provincia de Cádiz.





En el centro el Torreón (1.648 mts.) y a la derecha el Cerezo o Mellizo (1.600 mts.)





Al NE vemos la Sierra de Zafalgar con su máximos exponentes, el Cerro del Pilar (1.294 mts) y el Cerro de la Cornicabra (1.289 mts.). Entre los dos asoma en segundo plano Sierra Margarita (1.172 mts.). En el extremo de la izquierda, también en segundo plano, asoma también el cerro del Labradillo (1.097 mts.). En el extremo de la derecha el piramidal cerro el Montón (1.042 mts.). Abajo en el valle se aprecian los Llanos del Rabel o del Revés, la Viña del Moro, ruinas del Cortijo del Pinsapar y la Cañada de los Azores o Alazores.








A la izquierda el Cerro de la Cornicabra (1.289 mts.) y detrás un mar de nubes que cubre la campiña.





Mirando hacia detrás de nuestra posición, al este, vemos la continuación de la Sierra de las Cumbres cuya máxima cota es el Cerro de las Lomas (1.373 mts.). Esta cadena montañosa continua hacia el Puerto de las Palomas (1.189 mts), Cerro Coros (1.328 mts.) y Monte Prieto (1.111 mts.).





Desciendo desde mi mirador natural un centenar de metros hacia el Puerto de las Cumbres y continuamos nuestro recorrido por el "camino del pinar". En este tramo la vegetación está compuesta por especies como los piornos, arces, endrinos y majuelos.





Un primer plano del pico San Cristóbal (1.556 mts.).





Un vistazo atrás para ver la loma de la Sierra de las Cumbres.





Ruinas del Cortijo del Pinsapar en la Viña del Moro y la Cañada de los Azores o de los Alazores. Mas adelante lo veremos mejor.





Encontramos un desvío señalizado y creado recientemente por el que subimos, abandonando temporalmente el sendero principal.




Y en pocos metros nos lleva a un gran pozo de nieve (el mas grande que he visto), uno de los muchos que antaño jalonaban la sierra para abastecer de hielo a las comarcas vecinas.





El pozo de nieve o nevero artesanal llegaban a tener hasta 8 - 10 metros de diámetro. Se construían en zonas de umbría y en la cara norte de las montañas. Después de cada nevada se transportaba la nieve hasta el pozo, donde se prensaba con grandes mazas de madera llamadas pisones hasta convertirla en hielo. Luego se cubría con una capa de plantas y tierra compactada formando una serie de capas aislantes que la conservaba hasta el verano. El hielo era cortado en bloques y se envolvía con una fina capa de helechos y paja llamada tamo. Se transportaba de noche a lomos de caballos, mulos o burros, que a veces llegaban hasta el Coto de Doñana.




Bajamos de nuevo al sendero y comenzamos a ver algunos ejemplares aislados de pinsapos que crecen al lado del camino, así que ahora toca hablar un poco mas de ellos.





Los pinsapos son abetos y pertenecen al grupo de las gimnospermas o vegetales sin flores verdaderas, como los cedros, pinos, sabinas, enebros. Es un árbol de copa piramidal, crecen entre 1000 y 1800 metros de altura, llegan a medir hasta 30 metros y viven hasta 400 años.

Las hojas son aciculares (a modo de agujas). Las inflorescencias o conos masculinos tienen forma ovoide, con una longitud de 1 a 1,5 cm, de color rojo oscuro o pardo y que en su madurez sueltan gran cantidad de polen. Los conos, piñas o inflorescencias femeninas, de color verde claro, tienen forma cilíndrica y una longitud entre 10 a 16 cm. Florece entre los meses de abril y mayo, mientras que las piñas maduran en septiembre u octubre e inmediatamente diseminan sus semillas.


Piñas o inflorescencias femeninas






Inflorescencias masculinas:






A medida que avanzamos los grupos de pinsapos son mas numerosos.





Llegamos a un punto donde los pinsapos dejan ver las "Caídas del Pinar", que es el nombre que recibe la cara norte y donde se concentran el mayor número de ejemplares.





Aquí vemos como crecen incluso en los canchales que arrancan casi desde la misma cresta.









Antes de entrar en la frondosidad del bosque, echamos un vistazo abajo, hacia los llanos del Rabel.





Desde este punto se ve mejor con el zoom algunos elementos.





Los llanos del Rabel, llamado así en alusión al nombre de una especie de laud de sonido muy agudo. En la época musulmana a este llano venían a por agua los habitantes de los asentamientos cercanos, espacio que se convertía en lugar de reunión en el que pasar las veladas, que en ocasiones eran amenizadas con la música del Rabel.  También se le conoce como Llanos del Revés.





La gran cárcava excavada por uno de los arroyos, conocida como la Cañada de los Azores, Alazores o Agarradero. El alazor ó cártamo (Carthamus tinctorius) es una planta de cuyas flores se extrae un colorante y de sus semillas un aceite vegetal comestible. Quizás el topónimo venga de la existencia de dicha planta en ese lugar, aunque no hay constancia de ello. También la palabra "alazor" en el léxico andaluz significa "ave de rapiña", por lo que el otro topónimo, Cañada de los Azores, quizás sea por alusión a dicha ave. El llano que vemos encima se conoce como "La Viña del Moro" y la construcción corresponde a las ruinas del Cortijo del Pinsapar. Las visitas a este lugar están prohibidas y no se conceden permisos.





Ruinas del Cortijo del Pinsapar en el llano amesetado de la Viña del Moro.





Y ahora entramos de lleno en la frondosidad del pinsapar.











Aquí nos encontramos con los grandes y viejos ejemplares de pinsapos, supervivientes de épocas ya pasadas.





".... a través de estos oscuros bosques serpentea un sendero, y aquí de nuevo nos sorprendió la evidente laboriosidad de los montañeses. A intervalos a lo largo de esta vereda había grandes vigas de madera de pino (traviesas, tablas y palos), desbastadas y apiladas, listas para el transporte....... La madera del pinsapo es bastante dura pero demasiado nudosa para usos generales, y no sirve como carbón. Pese a ello estos bosques magníficos están siendo sacrificados en masa, ya que la madera es buena para prender en los hornos de carbón. ¿Puede existir un derroche mayor? Que los únicos bosques existentes de esta especie en la tierra sean destruidos brutalmente sin mas objeto que el de suministrar astillas es algo incomprensible..."      
Abel Chapman (1910)







Cuenta Juan Gavala y Laborde en su libro "La España Inexplorada", en el año 1917: "....la madera de los pinsapos no sirve, como la de otros árboles análogos, para traviesas, postes telegráficos, etc., porque al secarse se hiende y se alabea. Sin duda por ello este curioso árbol no ha corrido la misma suerte que los bosques de pinos. No obstante, se ha intentado algo por el estilo, y a los ojos del viajero ofrecen un triste espectáculo los miles y miles de pinsapos cortados hace años por un explotador de montes a la antigua usanza, que hasta después de hecha esa tala impremeditada no se enteró de que las dificultades del transporte imposibilitaban en absoluto la salida de la madera; y así fueron destruidos mas de 15.000 árboles, que en su mayoría han sido posteriormente pasto de las llamas...." (posiblemente hacía referencia a una gran tala que se llevó a cabo entre 1904 y 1905).













Una ventana entre pinsapos deja ver un poco el embalse de Zahara-El Gastor.




Mas adelante los pinsapos comienzan a verse mezclados con encinas y quejigos.




Un cartel nos indica unos de los lugares donde se llevaba a cabo la tarea del carboneo.




Para elaborar el carbón, la materia prima principal era la madera de quejigo y encina. El horno o carbonera se elabora a partir de una base sólida con los troncos de madera de mayor tamaño, apilando sobre estos otros restos de leñas. Todo se cubría con ardivieja, jara o cualquier material arbustivo de la zona y finalmente se extendía con una capa de tierra, para evitar una combustión rápida. Se practicaba pequeñas chimeneas para controlar la combustión y una vez apagado, se desmontaba el horno y se cargaban los sacos de carbón en mulas para su transporte. Esta actividad duró hasta los años 60.



Los indicios que quedan de esta actividad son los alfanjes, explanadas de color muy oscuro, producto de las sucesivas quemas con restos de picón.





".... al poco rato se entra en bosques de robles y encinas con extraños troncos deformes, raquíticos y huecos, pero decorados con prensiles, convólvulos y muérdago, muertos en sus tres cuartas partes, meras cáscaras de interior cavernosos que abrigan rodales de helechos. Aquí, en lugar de destruir el árbol en su totalidad, los carboneros lo desmochan y podan; se les amputan enormes ramas laterales conforme van creciendo, y el resultado que se produce a lo largo de siglos, son estas monstruosidades, que rara vez sobrepasan los 20 pies de altura, coronadas por una delicada superestructura de ramas totalmente desproporcionadas. No pueden concebirse formas mas fantásticas que estos troncos hinchados, luchando con la muerte, como si todavía fueran capaces de transmitir vida a la estructura superior. Recuerdan a los baobabs de Africa central...."

Abel Chapman (1910).




Comenzamos a salir de la frondosidad del bosque, dejando atrás lo viejos ejemplares de pinsapos.





Y llegamos a un cruce, en el lugar conocido como el Llano de los Vientos, situado a escasos 300 metros del Puerto del Pinar.





Desde el llano de los Vientos podemos disfrutar de una grandiosa panorámica del anfiteatro en forma de herradura que constituye la Sierra del Pinar. El pico que asoma a la izquierda de las nubes es el Torreón.








La mitad oriental de la Sierra del Pinar. En el extremo de la izquierda vemos el San Cristóbal y en el de la derecha  el Torreón.





La mitad occidental de la Sierra del Pinar. La abertura de la derecha es el Collado de la Luna.





Al otro lado tenemos la Sierra de Zafalgar y el Puerto del Pinar. A la izquierda vemos el Puerto de Foyaga (vaya nombrecito) y el Cerro del Pilar.





El Puerto de Foyaga (1074 mts.) y el Cerro del Pilar (1294 mts.), la máxima cota de la Sierra de Zafalgar.





Continuamos por el sendero y tomamos una bifurcación señalizada. Dejamos a nuestra derecha el carril que se dirige al Puerto del Pinar.








Llegamos a un cruce con vistas a la pequeña Sierra del Hinojal, separada de la Sierra de Zafalgar (derecha) por el Puerto de Foyaga.





En el cerro del Hinojal (1.138 mts.)





El camino continua a la izquierda por el antiguo "carril de la nieve" que baja hasta Benamahoma.





Pero nosotros subimos un poco en sentido contrario por el carril hacia la "casa del guarda" o "casa del pinar", con el objetivo de catalogar una fuente.





Aprovechamos unos minutos en que las nubes han despejado las cumbres de la mitad occidental de la Sierra del Pinar. Aquí vemos desde el Puntal de V hasta el Collado de la Luna.








Restos de lo que pudo ser una fuente con un pozo o alberca. Quizás la primera fuente de la "casa del guarda".









Llegamos a la "casa del guarda" o "casa del Pinar", de la que ya no queda nada.









Aquí tenemos la fuente












Parecía que el manantial iba a estar cerca, pero se encontraba unos 800 metros mas arriba, a los pies del Cerro del Pilar y a solo 300 metros del Puerto de Foyaga, situado en la base de una gran roca cubierta de zarzas.




Aquí vemos el punto de captación o manantial.



El agua brota debajo de la piedra y es recogida por esta arqueta. Sobra decir que la tapadera volvimos a colocarla después.




Cuatro metros mas abajo hay una segunda arqueta mas pequeña, por la que reboza parte del agua.




Desde el manantial tenemos una buena panorámica de la Sierra del Pinar. Estuvimos esperando que se despejara de nubes pero no hubo suerte.

El Pinsapar de Grazalema



Aquí pongo el nombre de todos los picos según aparece en el libro "La Serranía de Grazalema -Guía excursionista y montañera", de Manuel Gil Monreal, editado en 1.977. El único que no coincide con los mapas actuales es El Puntal ("visto lo visto", me fío mas del libro).





Mitad occidental.





Mitad oriental donde se puede ver el San Cristóbal y el Torreón, este último semicubierto de nubes. Abajo vemos el Puerto del Pinar.





Regresamos al sendero oficial.





Nos quedan unos 5 km de bajada por el "carril de la nieve" hasta llegar a Benamahoma.









El Collado de la Luna.









Pilar de la Cañada del Hinojar








Travertinos








Ahora vemos el Cerro del Labradillo (1.097 mts.)









El extremo occidental de la Sierra del Pinar.





Abandonamos temporalmente el sendero y nos acercamos al último tramo del cauce del arroyo del Pinar, que aun lleva bastante agua debido a las intensas lluvias del pasado invierno.  Mas abajo se une al río del Bosque o río Majaceite.























Si continuamos algunos metros río arriba llegamos al lugar conocido como "los cachones de Benamahoma", donde el agua brota bajo las piedras. La palabra "cachón" hace ilusión a la forma en la que el agua aflora del interior de la tierra por numerosos puntos, cayendo a poca altura y rompe formando espuma.





En época de intensas lluvias, como el invierno pasado, es todo un espectáculo y se dice que "han reventado los cachones".















Fin del sendero oficial





Por si alguien aun no se ha enterado.








Abajo a nuestra izquierda vemos la piscifactoría.





Y llegamos al "Nacimiento de Benamahoma", final de nuestro recorrido. Este es el nacimiento oficial del río Majaceite o río El Bosque.




















Mapa de la ruta





Ortofoto de la ruta





Perfil de la ruta



Bibliografía:

  • Guía de los paisajes del Pinsapar, un recorrido a partir de las referencias históricas previas al siglo XXI, de la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente.
  • Guías Naturalistas de la Provincia de Cádiz: La Sierra Norte, de Carlos Bel Ortega y Agustín García Lázaro, editado por la Diputación de Cádiz en 1990.
  • La descripción geográfica y geológica de la Serranía de Grazalema en la provincia de Cádiz (1918), de Juan Gavala y Laborde.
  • La España inexplorada, de Abel Chapman y Walter J. Buck.
  • La Serranía de Grazalema (Guía excursionista y montañera), de manuel Gil Monreal.
  • Blog de Entorno a Jerez.
  • Paneles informativos  de la Junta de Andalucía.

13 comentarios :

  1. SALUDOS: ES UNA SATISFACCIÓN VER ESTE MAGNIFICO REPORTAJE DE BUENAS FOTOS TAMBIÉN DOCUMENTADA, Y LAS MARAVILLAS DE NATURALEZAS QUE TENEMOS EN NUESTRA ANDALUCIA...SOLO ME QUEDA DECIR: "LA NATURALEZA ES BELLA PROTEGELA"

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Saludos, Julio. Gracias por dejar tu opinión.

      Eliminar
  2. Es una maravilla de zona y un reportaje estupendo. Creía que tus entradas eran insuperables, pero consigues superarte a ti mismo. Me ha encantado saber cómo funcionaban lso neveros. Desde chica los he conocido, en las excursiones que organizaba mi padre, cuando subíamos al San Cristóbal y después bajábamos hasta Benamahoma. Pero siempre había creído que la nieve entraba por si sola en los neveros y allí se conservaba hasta el verano. Incluso mi bisabuelo, que era arriero, había llevado hielo a la costa, pero nunca habíamos comentado cómo se hacía el hielo.
    ¡Enhorabuena de nuevo! Qué buenas rutas hacéis.
    Un saludo,
    Esperanza

    ResponderEliminar
  3. Gracias Esperanza, me alegro que te haya gustado la ruta. En cuanto a los neveros, daría algo por viajar en el tiempo y verlos en plena faena. Saludos.

    ResponderEliminar
  4. Indescriptible. Yo estuve ahí. Lo vi con mis propios ojos, pero no sabía lo que estaba viendo. Ahora que mis piernas me impiden ya recorrer esos lugares, he revivido tod como si estuviera allí y enterándome de lo que un día (que nunca olvidaré) vi y sentí. Gracias y felicidades por un reportaje insuperable.

    Fernan

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Alcaída, me alegra saber que he logrado lo que dices.
      Saludos.

      Eliminar
  5. Es una zona increíble. Tuve la suerte de conocerla hace poco y la verdad, sin palabras. Las vistas que se pueden contemplar durante todo el recorrido son de las más espectaculares que he disfrutado.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cierto DΛor, ahora solo queda tener la suerte de poder verlo nevado.
      Saludos.

      Eliminar
  6. Soy grazalemeño pero no conozco mi tierra. Agradezco este instructivo y completísimo reportaje que me da mucha informacion.
    Gracias, repito.
    José T. Pérez Gómez

    ResponderEliminar
  7. Gracia a ti, José, por dejar aquí tu opinión.
    Un cordial saludo.

    ResponderEliminar
  8. Hola Manuel, ante todo admiro todo lo que has hecho como senderista y la verdad que me gustaría hacer aunque sea la mitad que has hecho. Quisiera decirte que estoy llamando por teléfono al centro del visitante del bosque para que me den el permiso para hacer el pinsapar, pero llevo 5 días llamando y no me lo cogen, o comunican o ni siquiera hace la llamada, estoy desesperada porque el día que quiero ir es el único día que tengo libre y lo quiero emplear para hacer esta actividad en la naturaleza y sobre todo conocer el pinsapar que nunca e tenido el honor de ir. Gracias de todas formas por compartir todas esas experiencias y esas fotos increíbles. Un saludo

    ResponderEliminar

Si tu comentario no aparece en 24 h, quizás no sea el lugar adecuado. En ese caso utiliza este FORMULARIO DE CONTACTO


El blog de manuel © 2009
La propiedad intelectual de las fotos pertenecen al autor, si te interesa alguna solo tienes que pedirla.
Blog optimizado para 1450 pixeles de resolución