lunes, 18 de abril de 2016

Los Reales de Sierra Bermeja


El Paraje Natural Sierra Bermeja está situado al suroeste de la Serranía de Ronda, dominando la Costa del Sol desde Estepona hasta Marbella. Es el mayor macizo de peridotitas, rocas igneas (magmáticas), muy rara en la superficie de la tierra, ya que procede del manto superior terrestre, al menos de unos 100 km de profundidad. Es una roca muy pesada, compuesta principalmnente de olivino, rico en en hierro y magnesio y con altas concentraciones de metales pesados como níquel y cromo, llegando a ser relativamente tóxicos para algunas especies vegetales. Su auténtico color es verdoso, pero la oxidación del mineral de hierro de la capa externa le produce su típico color granate o bermejo que le da nombre a esta sierra.

Estos minerales, un clima suave, su ubicación entre el mar Mediterráneo y el Atlantico y un régimen especial de lluvias crean las condiciones necesarias para una exclusiva vegetación difícil de ver en otros espacios naturales. Los bosques predominantes en las zonas bajas de la sierra son los alcornocales, los pinares en su zona media (pinos negros), y los pinsapares (única población sobre peridotitas) en su cumbre. El Pinsapar de Los Reales, con una extensión de aproximadamente 1.236 hectáreas, está protegido desde 1989 por la Junta de Andalucía como Paraje Natural.

Nuestra ruta es una circular por el entorno de Los Reales de Sierra Bermeja subiendo a su vértice geodésico y punto mas alto (1452 m). Parte de nuestro recorrido transcurre por el Sendero de los Pinsapos, Sendero del Realillo y Sendero de Salvador Guerrero.


CARACTERÍSTICAS DE LA RUTA
Fecha Abril 2016
Pueblos cercanos Estepona, Casares,  Genalguacil (Málaga)
Comienzo Carreteral forestal Los Reales. Inicio del sendero Paseo de los Pinsapos. Paraje Natural Los Reales de Sierra Bermeja.
Final En el punto de inicio
Distancia aprox.8 km
Tiempo 4 horas (paradas incluidas)
Desnivel - Alturas Comienzo y final: 1160 m. - El Realillo: 1374 m. - Los Reales: 1452 m.
 Desnivel: 292 m.
Dificultad  Media
Trazado Circular



Desde la autovía de Algeciras hacia Estepona el primer macizo montañoso que destaca es Sierra Bermeja.

Los Reales de Sierra Bermeja



Tomamos la MA-8301 de Estepona a Jubrique que sube hacia Los Reales. Paramos en este mirador situado a un lado de la carretera en el km 3.

Los Reales de Sierra Bermeja



Desde el mirador tenemos una buena vista de toda la vertiente sureste de Sierra Bermeja.

Los Reales de Sierra Bermeja



Mas adelante se encuentra el Mirador del Ciclista, situado a mas altura y con mejores vistas a la costa.

Los Reales de Sierra Bermeja



Llegamos a un cruce y continuamos por la carretera forestal que sube hacia el área recreativa de Los Reales.

Los Reales de Sierra Bermeja



Los Reales de Sierra Bermeja



Desde la carretera a nuestra izquierda tenemos los Bajos de Peñas Blancas.

Los Reales de Sierra Bermeja



Los Reales de Sierra Bermeja



Tal como indica el cartel que había en el cruce, a 2,7 km hay un sendero y es donde comienza nuestra ruta.

Los Reales de Sierra Bermeja



Es el sendero Paseo de los Pinsapos, que tiene una longitud total de 4,5 km y acaba cerca del Puerto de Peñas Blancas, en la carretera MA-557. Nosotros solo vamos a recorrer el primer kilómetro, hasta llegar al lugar conocido como La Plazoleta.

Los Reales de Sierra Bermeja



Comenzamos con un corto descenso. Entre los pinsapos vemos la cumbre de Los Realillos o Cerro del Castellón, nuestra primera cima.

Los Reales de Sierra Bermeja



Nos adentramos en la penumbra de los bosques de pinsapos.

Los Reales de Sierra Bermeja



La fuente "el pinsapo", cuya nombre viene dado por el cartel que nos habla de este abeto andaluz, descrito para la ciencia en 1.838 por el suizo Edmond Boissier.

Los Reales de Sierra Bermeja



Continuamos entre pinsapos.

Los Reales de Sierra Bermeja



Pasamos por este puente situado sobre la Garganta del Algarrobo.

Los Reales de Sierra Bermeja



Y llegamos a la Plazoleta de los Pinsapos, también conocida como Plazoleta García Lorca, lugar donde convergen dos caminos. El Paseo de los Pinsapos, donde comenzamos nuestra ruta, ahora desciende en dirección NE por la Garganta del Algarrobo durante unos 3,5 km hasta acabar en la carretera del Puerto de Peñas Blancas. En ese recorrido, de un desnivel considerable, apenas veríamos pinsapos, todo son pinos.

Los Reales de Sierra Bermeja



En la Plazoleta hay un mosaico con un poema de García Lorca dedicado a los árboles:

Los Reales de Sierra Bermeja



En la Plazoleta abandonamos el sendero Paseo de los pinsapos y continuamos por el Sendero del Realillo que nos llevará en aprox. 2,5 km al vértice geodésico y cima del pico Los Reales, aunque antes pasaremos por otros lugares.

Los Reales de Sierra Bermeja



Los Reales de Sierra Bermeja



Por aquí la mayoría de los árboles son pinsapos.

Los Reales de Sierra Bermeja



Detrás vemos toda la masa de pinsapos de la vertiente noroeste.

Los Reales de Sierra Bermeja



Abajo queda la Garganta del Algarrobo. A la izquierda vemos el Alto del Porrejón y a la derecha el Puerto de Peñas Blancas.

Los Reales de Sierra Bermeja



Entramos en contacto con los primeros bloques de peridotitas.

Los Reales de Sierra Bermeja



Aulaga (Ulex baeticus)

Los Reales de Sierra Bermeja



Jara negra (Cistus salvifolius)

Los Reales de Sierra Bermeja



El sendero está balizado y no tiene pérdida. Arriba vemos asomar las antenas que están instaladas en el pico Los Reales.

Los Reales de Sierra Bermeja



Lithodora prostrata subsp. lusitanica

Los Reales de Sierra Bermeja



Poco a poco vamos ganando altura. Caminamos por la vertiente oriental del Cerro de Los Realillos, Reales Chicos o Cerro del Castellón.

Los Reales de Sierra Bermeja



Y alcanzamos el Boquete de los Palos, un puerto situado en el collado que une el Cerro de Los Realillos, que vemos a nuestra derecha, con la cumbre de Los Reales.

Los Reales de Sierra Bermeja



Subimos al cerro del Realillo antes de continuar hacia la cumbre de Los Reales que vemos a nuestra espalda.

Los Reales de Sierra Bermeja



Cumbre del Cerro de los Realillos, Reales Chicos o Cerro del Castellón, con 1.374 metros de altura.

Los Reales de Sierra Bermeja



Este cerro es un excelente mirador.

Los Reales de Sierra Bermeja



Las antenas del pico Los Reales, nuestra siguiente cima.

Los Reales de Sierra Bermeja



Panorámica de 360º

Los Reales de Sierra Bermeja



Al noreste tenemos el Alto del Porrejón y el Puerto de Peñas Blancas.

Los Reales de Sierra Bermeja



Mas lejanos, por encima del Alto del Porrejón vemos la Sierra de las Nieves y el Torrecilla.

Los Reales de Sierra Bermeja



Al norte el Jarastepar y  la Cancha Almola en la Sierra del Oreganal.

Los Reales de Sierra Bermeja



Al norte y Noroeste tenemos el Valle del Genal donde vemos algunos de sus pueblos. Al fondo la mayor parte de las cumbres del Macizo de Líbar.

Los Reales de Sierra Bermeja



Al este vemos Gaucín y su Hacho. A la izquierda y mas cercanos Sierra Crestelina con la Sierra de Casares y el Cerro de las Chapas.

Los Reales de Sierra Bermeja



Gaucín y el Hacho.

Los Reales de Sierra Bermeja



Al suroeste y apurando el zoom vemos por encima del Cerro de la Chapas a  Jimena de la Frontera y sus lomas.

Los Reales de Sierra Bermeja



La Sierra del Aljibe.

Los Reales de Sierra Bermeja



La costa.

Los Reales de Sierra Bermeja



Descendemos hacia el Boquete de los Palos.

Los Reales de Sierra Bermeja



Continuamos por el sendero de Los Realillos.

Los Reales de Sierra Bermeja



Los Reales de Sierra Bermeja



Los Reales de Sierra Bermeja



Los Reales de Sierra Bermeja



Dejamos atrás un panel con información sobre las peridotitas:

Las perídotitas son rocas relativamente recientes geológicamente hablando, surgidas durante el Oligoceno hace unos 25 millones de años. Se trata de rocas ígneas plutónicas, es decir, rocas que se han formado a partir del enfriamiento lento, a gran profundidad, de enormes masas de magma. Tienen una alta concentración de olivino y minerales ferromagnesianos. El olivino es un mineral bastante inestable, convirtiendo la roca en una mezcla de minerales de color verdoso-azulado; las peridotitas así alteradas reciben el nombre de serpentinas y éstas, al oxidarse, adquieren el característico color rojizo o bermejo que le da el nombre a la sierra y que constituye uno de sus rasgos paisajísticos más sobresalientes.

La gran masa peridotítica de la Serranía de Ronda es una de las mayores manifestaciones del mundo de este tipo de rocas, abarcando el macizo de las sierras bermejas unos 300 km?

Esta geología tan peculiar es la responsable de que pocas plantas sean capaces de crecer en un suelo con una composición tan singular, destacando endemismos únicos de este tipo de terrenos. Quizás ésta fue la razón que llevó a ilustres botánicos de principios del siglo XIX a explorar la sierra y gracias a su interés, Pierre Edmond Boissier descubrió para la ciencia en 1837 el pinsapo, Un abeto único en el mundo que, entre otros lugares, puebla las umbrías más elevadas de Sierra Bermeja.

Los Reales de Sierra Bermeja


.
Nos adentramos en el frondoso pinar.

Los Reales de Sierra Bermeja



Todo está poblado por jóvenes ejemplares de pinsapos que con el tiempo sustituirán a los pinos.

Los Reales de Sierra Bermeja



Los Reales de Sierra Bermeja



Llegamos a las antenas del pico Los Reales.

Los Reales de Sierra Bermeja



Vamos hacia la cima.

Los Reales de Sierra Bermeja



Cima del pico Los Reales. Con sus 1.452 metros de altura es la montaña de mayor altitud a lo largo de la línea de costa de toda la Península Ibérica.

Los Reales de Sierra Bermeja



Los Reales de Sierra Bermeja



Desde la cima de Los Reales podemos ver toda la línea de costa desde Marbella hasta Algeciras.

Los Reales de Sierra Bermeja



Al sureste la línea de costa que corresponde a San Pedro de Alcántara y Marbella. Al fondo vemos Sierra Blanca.

Los Reales de Sierra Bermeja



Al suroeste la línea de costa que abarca Manilva, La línea, Gibraltar y Algeciras.  Abajo, al final de esta loma, queda la ciudad de Estepona, pero la veremos mejor desde otro mirador.

Los Reales de Sierra Bermeja



Las dos Columnas de Hércules: Peñón de Gibraltar y Yebel Musa.

Los Reales de Sierra Bermeja



Al este vemos en primer plano la Loma de la Barra con el Puerto de la Mujer, el Cerro de la Sima de los Huesos y el Puerto del Chaparral.

Los Reales de Sierra Bermeja



Igual que desde Los Realillos también vemos una parte del Valle del Genal y el Macizo de Líbar.

Los Reales de Sierra Bermeja



Bajamos de la cima de Los Reales hasta la cercana pista que desde las antenas desciende hacía el área recreativa.

Los Reales de Sierra Bermeja



Una laja de peridotitas.

Los Reales de Sierra Bermeja



Abandonamos la pista y tomamos un sendero a través del pinar para ir al mirador de Salvador Guerrero.

Los Reales de Sierra Bermeja



Se acaba el pinar y arriba vemos las antenas de Los Reales.

Los Reales de Sierra Bermeja



Y ya estamos en el mirador de Salvador Guerrero.

Los Reales de Sierra Bermeja



Las vistas hacia la costa son impresionantes. Ahora estamos mas cerca de ella.

Los Reales de Sierra Bermeja



Desde aquí podemos ver la ciudad de Estepona.

Los Reales de Sierra Bermeja



Estepona

Los Reales de Sierra Bermeja



San Pedro de Alcántara, Marbella y Sierra Blanca.

Los Reales de Sierra Bermeja



Manilva y Campo de Gibraltar.

Los Reales de Sierra Bermeja



Peñón de Gibraltar y Jbel Musa.

Los Reales de Sierra Bermeja



El Torcal de la Utrera.

Los Reales de Sierra Bermeja



Continuamos por el sendero Salvador Guerrero....

Los Reales de Sierra Bermeja



..... hasta la plazoleta que lleva su mismo nombre.

Los Reales de Sierra Bermeja



Desde la Plazoleta bajamos por la pista hasta el área recreativa Los Reales.

Los Reales de Sierra Bermeja



En el área recreativa se encuentra el refugio "Agustín Lozano".

Los Reales de Sierra Bermeja



Detrás del refugio está el mirador Costa del Sol.

Los Reales de Sierra Bermeja



Los Reales de Sierra Bermeja



Continuamos por la pista con la compañía de estas cabras montesas que van de un lado a otro.

Los Reales de Sierra Bermeja



Los Reales de Sierra Bermeja



A un lado de la pista, sobre una roca peridotita, se encuentra una placa homenaje a Edmond Boissier:

"En el 160 aniversario de su visita a 
nuestra tierra, por dar a conocer
 a la comunidad científica internacional 
nuestro emblemático pinsapo."

Los Reales de Sierra Bermeja



Ya solo nos queda ir por la pista hasta llegar al punto de inicio de nuestra ruta.

Los Reales de Sierra Bermeja



Los Reales de Sierra Bermeja



Los Reales de Sierra Bermeja



Los Reales de Sierra Bermeja



Los Reales de Sierra Bermeja



Los Reales de Sierra Bermeja



Nuestro recorrido acaba donde lo empezamos, en el inicio del Paseo de los Pinsapos.

Los Reales de Sierra Bermeja


Recorrido en el mapa:

Los Reales de Sierra Bermeja


Otras rutas por pinsapares (click encima):

- Pinsapar de Grazalema (Cádiz)

- Pinsapar de Yunquera (Málaga)


Breve historia de estos pinsapares:

Cuando en 1837 el joven botánico suizo Edmon Boissier viajó a España con 27 años de edad, posiblemente no imaginaba que en este viaje encontraría una de las especies de árboles más singulares de toda la Península Ibérica: el pinsapo o pino pinsapo, nombres vulgares usados por los lugareños, y que Boissier respetó fielmente cuando puso nombre científico a la especie. Con anterioridad al descubrimiento que hizo el ilustre científico helvético, un naturalista español, Simón de Rojas Clemente y Rubio, apodado el sabio moro, discípulo de Cavanilles y colaborador de Lagasca, probablemente herborizó esta especie en una de sus expediciones por la serranía malagueña y gaditana en 1810, pero desgraciadamente estos pliegos se perdieron, según algunos autores como consecuencia de los momentos convulsos que en esos instantes se vivían en España, mientras que para otros sería en uno de sus viajes. Todos ellos coinciden en que Clemente fue el primer botánico que tuvo el privilegio de observar al pinsapo en su medio natural y el precursor al clasificarlo como un abeto, por lo que deducen y consideran que es el verdadero descubridor de la especie, aunque sea de forma honorífica. En el inventario de los árboles existentes en los baldíos, dehesas reales y montes de los pueblos adscritos a la Marina, de 1754, hay una cita interesante donde parece figurar el pinsapo, si bien no está absolutamente acreditado al figurar con el nombre de “pinos” y podría tratarse de alguna verdadera especie de pino. En este catálogo solo se contabilizaba el número de pies presentes por aquel entonces: 1.195 ejemplares en Grazalema, 3.000 en Genalguacil-Estepona y 150 en Casares. Sin embargo, no se menciona la Sierra de las Nieves. Pocos años después, en 1775, el naturalista inglés Guillermo Bowles, en su libro “Introducción a la Historia Natural, y a la Geografía Física de España” cita a Abies pinsapo con el nombre de “Abetes”. En el año 1837, Boissier se entrevista con dos conocidos botánicos de Málaga, Haenseler y Prolongo, farmacéuticos de profesión y en posesión de un herbario donde entre toscos papeles se encontraba escondido un pliego que albergaba una ramilla de pinsapo recolectada por ellos mismos. Esta muestra, una vez observada minuciosamente, puso tras la pista al botánico suizo quien, a pesar de su parecido con otros abetos del centro de Europa, presagió que se trataba de un árbol todavía desconocido y, por tanto, la aportación de una nueva especie arbórea para el mundo científico. Sin embargo, a Boissier le faltaba confirmar esta hipótesis y necesitaba obtener más características botánicas del pinsapo — solo contaba con la distribución de las acículas en el raquis como rasgo distintivo — para poder compararlas con el resto de abetos que conocía. Había que buscar ejemplares adultos para recolectar piñas y confirmar de manera categórica que aquella especie era novedosa a nivel específico, en otras palabras, que se trataba de una nueva especie todavía sin descubrir. Desde Málaga, Boissier emprende camino hacia Estepona. Asciende Sierra Bermeja, donde encuentra pinsapos desprovistos de los frutos que ansiaba encontrar: “Preparé para el día siguiente la ascensión a Sierra Bermeja. Tenía curiosidad por verla y observar un pino, cuya rama sin fruto había visto en el herbario del Sr. Haenseler en Málaga y que me parecía pertenecer a una especie nueva. En Estepona todo el mundo lo conocía bajo el nombre de Pinsapo…

No será hasta pasados unos meses cuando el botánico suizo, acompañado por los farmacéuticos de Málaga, y en el ascenso a la Sierra de las Nieves por la Cañada de la Cuesta de Los Hornillos, encuentre pies de pinsapo con abundantes conos femeninos (piñas) en sus ramas más altas. Merece la pena transcribir aquí los sentimientos y emociones vividas en aquel instante, y que con buena pluma fueron plasmadas por Boissier en su obra: “...muy cerca de allí, el guía nos enseñó desde lejos el primer pinsapo; dando gritos de alegría corrimos llenos de emoción, pero por desgracia el árbol no llevaba ningún fruto, un segundo, un tercero me dieron sucesivamente falsas esperanzas, al fin tuve bastante suerte y vi uno cuyas ramas superiores estaban cargadas de conos erguidos. Nos apresuramos a trepar para recogerlos y ya no quedaron dudas sobre el género de este árbol singular. Era ciertamente un Abies próximo a nuestro abeto común...” En febrero de 1838 Boissier publica la descripción botánica de Abies pinsapo, por lo que se convierte en el botánico descubridor de la especie; no obstante, su aportación al conocimiento botánico de la flora y vegetación andaluza es mucho más importante, basta con pensar que fruto de este viaje redactó una obra maestra que lleva por título Voyage Botanique dans le Midi de l’Espagne pendant l’annèe 1837, publicada en tres partes en París, entre los años 1839 y 1845. En ella narra deliciosamente su periplo y recoge nada menos que 1.900 especies diferentes de plantas vasculares, de las que describe con especial acierto 236 (incluyendo algunas variedades) como nuevas para la ciencia. En palabras del recientemente desaparecido e ilustre botánico Santiago Castroviejo: “Sencillamente impresionante ¡para un viaje de apenas 5 meses!”.

En la actualidad, las principales masas naturales de Abies pinsapo se localizan en Los Reales de Sierra Bermeja, entre Estepona, Casares, Genalguacil y Jubrique; en la Sierra del Pinar en Grazalema; y en la Sierra de Las Nieves en los municipios de Parauta, Ronda, El Burgo, Yunquera y Tolox (también existen pequeños grupos y árboles aislados en varias sierras más).


Hojas aciculares del pinsapo
Puerto Saucillo - Peñón de los Enamorados



Inflorescencias masculinas
Puerto Saucillo - Peñón de los Enamorados



Piñas o inflorescencias femeninas
Puerto Saucillo - Peñón de los Enamorados



Y eso es todo.











4 comentarios :

  1. Es una de mis rutas senderistas fetiches, la he realizado muchas veces, es precioso todo el recorrido.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un recorrido que nunca me cansaría de repetirlo. Un saludo.

      Eliminar
  2. SALUDOS: UNA BUENA RUTA POR ESOS BELLOS PARAJES RODEADO GRAN PARTE DE PINSAPOS, MERECE LA PENA VISITARLA SUELO VISITARLA MUY A MENUDOS YA QUE LAS VISTAS DE LA CIMA LOS REALES SON IMPRESIONANTES CUANDO LA CLIMATOLOGÍA NOS DEJA VER...HAAA Y MUY BIEN DOCUMENTADA, POR LO TANTO SOLO TE PUEDO DECIR: MUNUEL Y COMPAÑÍA VISITARLA MAS BESES QUE SIEMPRE OS SORPRENDERÁ.....

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Julio, seguro que repetiremos. Como bien dices allí la climatología no siempre te deja ver. En la visita anterior comenzamos con el día soleado y en poco tiempo quedamos metido en una intensa niebla. Así que hemos vuelto de nuevo, pero esta vez con mas suerte. Un saludo.

      Eliminar

Si tu comentario no aparece en 24 h, quizás no sea el lugar adecuado. En ese caso utiliza este FORMULARIO DE CONTACTO


El blog de manuel © 2009
La propiedad intelectual de las fotos pertenecen al autor, si te interesa alguna solo tienes que pedirla.
Blog optimizado para 1450 pixeles de resolución