Ruta que parte del área recreativa de La Sauceda, antiguo poblado de moriscos y posterior refugio de bandoleros y desahuciados (se ha relacionado el nombre de Sauceda con el de "desahuciados"). En el primer tramo iremos por la margen derecha del arroyo Pasadallana y pasaremos por el que fue el antiguo poblado de La Sauceda, con numerosos restos de las antiguas cabañas o moriscos, algunas reconstruidas para turismo rural. Veremos también los restos del molino harinero del Mondo y los de la ermita, única edificación que quedó en pie tras el bombardeo de 1936. Luego el sendero transcurre por un bosque quejigos, alcornoques, majuelos, laurisilva (especie perteneciente a la Era Terciaria) y rododendros. Volveremos a aproximarnos al arroyo cerca de otro molino donde hay un bonito salto de agua en épocas de lluvias. Después cruzaremos una pista forestal para comenzar una fuerte subida por el canuto de Los Sauces o del Moro una de las zonas más humedas del sendero. Llegaremos a un cruce donde abandonaremos el bosque para llegar en poco tiempo a la cumbre del Aljibe con panorámicas del Campo de Gibraltar y la Bahía de Cádiz. Es necesario disponer de un permiso para realizar la ruta.
CARACTERÍSTICAS DE LA RUTA
| |
| Fecha | Marzo 2010 |
| Localización | Parque Natural de los Alcornocales (Cádiz y Málaga) |
| Acceso | A-2304 de Alcala de los Gazules a Puerto Galis y la C-3331 de Puerto Galis hacia Jimena de La Frontera unos 4 Km. |
| Poblaciones cercanas | Jimena de la Frontera |
| Distancia | 10 Km ida y vuelta |
| Tiempo | 5 horas ida y vuelta (depende de las paradas) |
| Trazado | Lineal |
| Finaliza | En el punto de partida |
| Dificultad | Media |
| Desniveles | Altura mínima: 501 m. Altura máxima: 1.090 m. |
| Estado | Sendero señalizado con estacas de madera y cartel en algunos cruces |
| Permiso | Es necesario solicitar permiso para subir al Aljibe |
| Track | Descargar |
Son escasos y poco contrastados, y a veces contradictorios, los datos sobre la historia de los antiguos pobladores de la Sauceda cuando aquello era un nucleo de malhechores allá por el siglo XVI . Aquí va algunos de ellos:
Allí encontró refugio Pedro Machuca San Juan, capitán de los tercios españoles, conocido como Roque Amador de Mesa, desauciado de la sociedad y sauciado en este lugar (quizás de ahí viene el nombre de la Sauceda).
Cervantes ya mencionaba a La Sauceda en su "Coloquio de los Perros" cuando Berganza dice a su amigo Cipión: "Déjolos encerrados, y volvió a coger los trofeos de la batalla, que si, mal no me acuerdo, lo era entonces el licenciado Juan Sarmiento de Valladares, famoso por la destrucción de la Sauceda...".
El escritor Vicente Espinel también hace referencia a La Sauceda en "Las relaciones de la vida de Marcos Obregón" en el Descanso XVII dice: "... fuime a la Sauceda de Ronda, donde hay lugares y soledades tan remotas, que puede un hombre vivir muchos años sin ser visto ni encontrado si él no quiere." y en su Descanso XVIII: "...como aquellos bandoleros o vaqueros tenían aquella Sauceda por defensa y sagrado, vivían como gente que no habían de morir, sujetos a todos los vicios del mundo, rapiñas, homicidios, hurtos, lujurias, juegos, insultos gravísimos: y como por ser grande, que tiene aquella dehesa diez y seis leguas de travesía, y por algunas partes tan espesa de árboles y matas, que se pierden los animales por no acertar a sus habitaciones, no tenían temor de dios ni de la justicia, andaban sin orden y razón..."
Francisco de Pacheco, en 1599, en su "Libro de descripción de verdaderos retratos de ilustres y memorables varones", guardado en la Biblioteca Nacional, narra sobre la expedición a la Sauceda de don Gonzalo Argote de Molina que éste partió de Sevilla con el Licenciado Valladares para llevar una respuesta del rey Felipe II a la carta enviada el 13 de mayo de 1590 por Pedro Machuca San Juan, capitán de 300 salteadores. Cuentan que la carta decía:
“Yo, Pedro Machuca San Juan, capitán de su majestad, soy en verdad aquél a quién se conoce como Roque Amador de Mesa. En mi propio nombre y en el de mis ocho compañeros, cabezas de los demás desaforados que, hasta un total de trescientos, habitamos la dehesa conocida como La Sauceda, queremos haceros llegar este mensaje, fiados de vuestra piedad, comprensión y justicia. Los que aquí hemos venido llegando, desde hace veinte años, de una y otra manera nos hemos visto forzados a desahuciarnos de un mundo, que nos imponía un modo de proceder contrario a nuestra naturaleza humana. Desde entonces vivimos compartiendo el corazón de estos parajes con gentes sencillas, nativos vaqueros que permanecen fieles a las leyes de la Naturaleza, desde que Dios pusiera a los padres de sus padres en aquel mundo virginal de los orígenes del tiempo. Sin embargo, ya hace tiempo que esperamos el final de una situación a la que nos forzó la injusticia de un mundo que no comprendemos ni compartimos… Por todo ello, cansados ya del daño que en contra de nuestra voluntad, venimos haciendo a caminantes y mercaderes y que, en gran parte, viene originado por las necesidades de abastecimiento de los propios prisioneros, hacemos súplica del perdón real, que de vuestra mano provenga y que, indulgente con nuestra forzada forma de proceder, ponga fin a esta situación desafuero…”
Unos cronistas dicen que Pedro Machuca huyó a Gibraltar y en barco a África y que doscientos de ellos fueron prendidos y ajusticiados por Valladares. Otros cuentan que consiguieron la prerrogativa del perdón regio.
Al parecer la Sauceda continuó siendo lugar de cobijo y refugio de marginados y perseguidos. A medida que pasaba el tiempo otras gentes fueron ocupando las tierras aprovechando los recursos naturales que le ofrecía la zona como el carboneo, la ganadería y creando pequeños huertos llegando a tener una importante población.
Cuando estalló la guerra civil se convirtió en refugio de muchos republicanos lo que provocó un devastador bombardeo de la zona por aviones stukas nazis que no dejaron piedra sobre piedra quedando solo los restos de la ermita. Después del bombardeo cuatro columnas del ejército franquista confluyeron en La Sauceda apresando a unos 300 hombres, mujeres y niños trasladándolos al cortijo de El Marrufo donde fueron fusilados.
La entrada como veréis no pasa desapercibida.



Vadeamos un arroyo por un puente.

Ahora nos encontramos con otra piedra pero esta vez el molino esta cerca.

Pasamos junto a las ruinas del molino harinero del Mondo que se encuentra tapizado de zarzas.

Y llegamos a la zona de las cabañas construidas para el turismo rural.

Cruzamos el río por un puente de madera.

Que da a un llano donde se encuentra las ruinas de la ermita superviviente del bombardeo.


El llano por el que hemos pasado y la ermita.

Continuamos ahora por un ancho sendero entre alcornoques.

Abundan los alcornoques con formas muy curiosas.
Este quejigo se ha abierto paso entre la grieta de roca.

Alcornoque de la Ventana visto desde la otra cara.
Nos desviamos del sendero para visitar las ruinas de otro molino.


La foto es obligatoria.

En el rio también hay otro bonito salto de agua.

El sendero desemboca en un carril por el que andaremos unos 500 metros.


Otro curioso alcornoque.
Un petirrojo (Erithacus rubecula) conocido también como petirrubio.

Continuamos por el "bosque encantado" y sus caprichosas formas.





A unos 50 metros, en la siguiente formación se encuentra el punto más alto y el vértice geodésico.


Al NE vemos la zona desde la que hemos llegado.


Por aquí se va hacia el Picacho.

Al SW en primer plano el pico del Montero con la instalación militar.


Varias panorámicas en todas las direcciones.




Perfil de la ruta:


Pasamos por un puente de madera y algo mas adelante subimos a nuestra izquierda por una vereda empedrada que va hacia la primera casa para luego pasar por una cancela. También podemos tomar el sendero a la derecha y pasar al otro lado del río por otro puente pero la primera opción me gusta más.

El sendero transcurre algo separado de la margen derecha del río Pasadallana entre alcornoques y encinas y veremos restos de moriscos que es el nombre que recibía la típica casa de la zona de los alcornocales. Nos encontramos por el camino con la piedra de un molino.

Vadeamos un arroyo por un puente.

Ahora nos encontramos con otra piedra pero esta vez el molino esta cerca.

Pasamos junto a las ruinas del molino harinero del Mondo que se encuentra tapizado de zarzas.

Y llegamos a la zona de las cabañas construidas para el turismo rural.

Cruzamos el río por un puente de madera.

Que da a un llano donde se encuentra las ruinas de la ermita superviviente del bombardeo.

Pasado el llano llegamos a una angarilla donde hay un cartel que nos indica la dirección para la Laguna del Moral y para el pico del Aljibe.

El llano por el que hemos pasado y la ermita.

Continuamos ahora por un ancho sendero entre alcornoques.

Abundan los alcornoques con formas muy curiosas.

Este quejigo se ha abierto paso entre la grieta de roca.

Muy cerca se encuentra el Alcornoque de la Ventana, incluido en el catálogo de Arboles Singulares de Andalucía. Su tronco se encuentra hueco y está abierto al exterior por una oquedad.

Alcornoque de la Ventana visto desde la otra cara.

Nos desviamos del sendero para visitar las ruinas de otro molino.


Volvemos al sendero y pasamos junto a esta bonita caída de agua que va a parar al río pocos metros más abajo.


La foto es obligatoria.

En el rio también hay otro bonito salto de agua.

Y pasamos por el Alcornoque de la Vereda, incluido también en el catálogo de Arboles y Arboledas Singulares de Andalucía.

El sendero desemboca en un carril por el que andaremos unos 500 metros.

Hasta llegar a otra señal donde debemos abandonarlo para comenzar una pronunciada subida por el canuto de Los Sauces ó del Moro.

Otro curioso alcornoque.

Un petirrojo (Erithacus rubecula) conocido también como petirrubio.

Continuamos por el "bosque encantado" y sus caprichosas formas.




Llegamos a un cruce en una zona donde el bosque acaba bruscamente y da paso a una de matorral mucho mas despejada, último tramo para llegar a nuestro destino. Os recomiendo llevar ropa de abrigo.

Nos aproximamos a la cumbre del Aljibe con bonitas vistas a nuestra derecha del Campo de Gibraltar.

El sendero nos lleva hacia estas formaciones rocosas donde se encuentra la linea divisoria de las provincias de Cádiz y Málaga.

En la primera de ellas se encuentra la conocida como "pilita de la reina" tumba antropomórfica de la que cuentan la leyenda que aquí se bañó por última vez la reina Isabel La Católica antes de la conquista de Granada. Se cree que en sus alrededores pudo haber un eremitorio y que debió presentarse a las sucesivas poblaciones desde la Prehistoria como lugar sagrado. Existe una leyenda que cuenta que aquí había una piedra con forma de cabeza de toro donde todo el mundo se acercaba para buscar un tesoro..

A unos 50 metros, en la siguiente formación se encuentra el punto más alto y el vértice geodésico.

El vértice geodésico (Aljibe nº 106370) estaba roto y caído unos metros más abajo entre los matorrales. En la misma plataforma hay un mojón de cemento indicativo de Monte de utilidad Pública (MP). Desde aquí en dias sin brumas se puede ver el Peñón y el Estrecho de Gibraltar.

Al NE vemos la zona desde la que hemos llegado.

Al Norte tras la zona inundada del fondo se encuentra el embalse del Barbate y podríamos ver la Bahía de Cádiz en días sin bruma.

Por aquí se va hacia el Picacho.

Al SW en primer plano el pico del Montero con la instalación militar.

Usando el zoom al NE podemos ver a la izquierda de la foto la Sierra del Pinar y en el centro la Sierra del Endrinal con el Simancón y el Reloj. La mancha blanca es Benaocaz.

Varias panorámicas en todas las direcciones.



Mapa de la ruta:

Perfil de la ruta:

Para ver en el blog todas las rutas por este entorno y montes cercanos: